Estas son algunas de las recomendaciones para la prevención primaria del cáncer de colon y recto:
- Se debe moderar el consumo de carne roja, carne procesada y carne cocinada muy hecha o en contacto directo con el fuego.
- Aunque los resultados poco concluyentes de que se dispone hasta la fecha, se aconseja promover una dieta baja en grasas y rica en fibra, fruta y vegetales.
- Se debería promover una dieta rica en leche y productos lácteos, ya que un consumo de moderado a alto muestra un efecto protector en el colon distal.
- Se considera necesaria una ingesta adecuada de folato, calcio y vitamina D en la dieta, pero estos micronutrientes no deberían administrarse en forma de suplementos para la prevención del cáncer de colon y recto.
- Los suplementos de antioxidantes no se asocian con una reducción del riesgo de desarrollar un tumor maligno en población de riesgo medio y elevado.
- Se debería aconsejar la realización de ejercicio físico de forma continuada y evitar el sobrepeso y la obesidad, debido a la correlación que existe entre ambas patologías y este tipo de cáncer, sobre todo en el caso de los hombres.
- Se debería evitar el consumo de tabaco, un factor de riesgo principalmente en el caso del cáncer de recto.
- Se aconseja moderar el consumo de alcohol, que presenta un gradiente en relación con la cantidad que se consuma (cuanto más alcohol se ingiera, mayor será el riesgo de cáncer colorrectal).
- No se debería administrar ácido acetilsalicílico ni antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de manera sistemática para la prevención de pólipos cancerígenos.
- Tampoco se debe administrar tratamiento hormonal de forma preventiva por no presentar ningún efecto protector a largo plazo.

